
"Oráculo"
Instalación
"Mitos Contemporáneos", Biblioteca de Santiago
2008


MITOLOGÍAS CONTEMPORÁNEAS
Para intentar encontrar una definición de mitologías contemporáneas –tarea difícil- tendríamos que, en primera instancia lograr una aproximación de lo que sería el mito en su originalidad, de lo contrario, correríamos el riesgo de quedarnos en un desmembramiento semiótico de significado y signo, de polisemia y sentido, característicos de nuestra época.
Tal vez, la mitología sería definida en su simpleza de historias –acontecimientos- contemporáneos (no ficticios), o mentiras disfrazadas de importancia que suponen otorgar significado a nuestros días.
Pero volviendo al origen del mito en sociedades arcaicas, debiéramos decir que el sentido del mito (según M. Eliade) era dar vida a través de modelos de conducta humana y conferir así, significación y valor a la existencia, a través de historias consideradas sagradas porque suponen haber acontecido en un tiempo no cronológico sino primordial, inmortal. Estas son historias de seres sobrenaturales que dan existencia al hombre y a la naturaleza, es por eso que el mito revela una actividad creadora, porque somos resultado de esos seres sobrenaturales.
Y nosotros, contemporáneos, ¿cómo vemos nuestros mitos? ¿los tenemos siquiera...una mitología contemporánea? Tenemos acontecimientos históricos, sí, pero desde Jesús que ninguno tiene una trascendencia espiritual. Sólo las Artes pueden hacerse cargo de ese reducido espacio humano llamado espiritualidad, casi invisible y marginal.
Tal vez, literatura y cine, en algunas ocasiones han creado personajes míticos para nuestra sociedad, pero más que nada para mostrarnos egos y alter egos (así se llaman ahora los seres sobrenaturales) tenemos héroes como Superman o antihéroes como Frankestein, sobrehumanos y víctimas de la sociedad, pero modelos al fin ¡He aquí nuestros modelos de comportamiento humano!
Para que el arte asuma el lugar del mito de una vez por todas, debe verse a sí mismo como un modelo original de lo humano, en ese sentido es sagrado, porque no sólo respeta sino que enaltece lo trágico de ser humano, embalsama el devenir incierto y nos resguarda de sus caídas libres.
Esta cita de Andrei Tarkovski (cineasta) no podría explicarlo mejor:
…un arte no intelectual porta ya el germen de la propia tragedia. Incluso el ser consciente de la falta de espiritualidad de su tiempo exige del artista una determinada espiritualidad. Pues el artista real siempre está al servicio de la inmortalidad: intenta inmortalizar este mundo y las personas que viven en él. Y sí, en cambio, no se lanza a la búsqueda de la verdad absoluta, si cambia la meta total por nimiedades, entonces no pasa de ser una especie de “reina por un día”…
…Reinas por un día, sí, eso son las mitologías contemporáneas.
Camila Téllez A.
No hay comentarios:
Publicar un comentario